domingo, 31 de enero de 2010

¿Por qué le pasan cosas malas a gente buena?

Estoy en mi cuarto, pasando los canales de televisión este día domingo y me quedo viendo otro reportaje sobre Haiti en CNN. Hay entrevistas con personas alrededor del mundo, ofreciendo ayuda, suplicando que le pongamos atención a esta situación. Nos recomiendan escoger muy bien la organización caritativa donde pensamos mandar nuestras donaciones.

Hay muchas formas de ayudar pero solo nosotros podemos hacer la diferencia. Qué admirable ver tanta gente interesada en este país, que antes del terremoto, a nadie le puso atención. Fue en este punto que me quedé pensando. ¿Por qué no sé casi nada de Haiti? ¿Por qué no sabía antes que casi no existen escuelas públicas sino solo privadas por la falta de recursos? Lo mencionaron en el mismo reportaje y pidieron ayuda para los niños que se han quedado sin hogares, sin educación, sin nada…

Entonces se me ocurrió, que nunca lo supe porque nunca me interesó. Nunca lo sabría si no fuera por esta terrible calamidad que pasó. Sentí vergüenza y tristeza al darme cuenta que no soy tan diferente a los miles de personas que se despreocupen por saber estos datos. Incluso, quizá ya pasaron esta clase de información en reportajes pasados pero solo cambiaba el canal.

Luego se me vino otro pensamiento más aterrador, ¿Nos importará más, nuestra cuenta de facebook, revisar el correo, escuchar música y ver noticias de la farándula, que leer sobre otros países que ni siquiera tienen la opción de fijarse en ese tipo de cosas?

Cuando suceden desastres naturales como ha pasado en Haiti, la mayoría de veces nos preguntamos, ¿Por qué permite Dios, que le sucede esto a países con tantas cifras de pobreza? La respuesta es sencilla. Simplemente porque no nos interesara si no ocurriera algo tan grave.

Estamos cómodos viviendo en la ignorancia o indiferencia y pensamos ¨Bueno, mientras están sobreviviendo, eso es suficiente¨. Apagamos la conciencia y seguimos leyendo sobre el nuevo modelo que ha salido del iPod.

Me da pena incluirme en esta categoría, pero no hay otra manera de verlo. La única opción que puedo hacer ahora, es interesarme y hacer algo. Suelo ser de las personas que cuando se enferman, esperan hasta que ya esta muy avanzada la enfermedad para buscar algún tratamiento. La palabra ¨prevención¨, no forma parte de mi vocabulario la mayoría de veces, ya que no me gusta preocuparme por un ¨posible¨.

Ahora, esta misma situación ocurre con los desastres naturales. Si bien es cierto que no podemos hacer nada por evitar que suceden (aparte de velar por la protección al medioambiente), podemos optar por la medicina preventiva. La cual consiste en querer ayudar estos países antes que acontece una crisis. De esta manera, cuando llega un terremoto o alguna inundación, no será tan grave.

En mi caso personal, dejaré de hacer la misma pregunta ¿Por qué le pasan cosas malas a gente buena? Y mejor optaré por la fórmula preventiva: ¿Por qué no hago algo Yo, antes que pasan estas cosas?

martes, 23 de junio de 2009

Dios Está en la Risa

Muchas veces en mi vida, he sentido la necesidad de plasmar mis pensamientos en un diario o en alguna forma escrita. Hoy con los nuevos avances tecnológicos, me doy cuenta que es mucho más bonito compartir mis ideas, inquietudes y locuras a otras personas que pueden comentar sus opiniones al respecto.

El tema de hoy, es una idea que he mantenido desde que era niña y es un dicho que la mayoría de mis amigos y familiares están acostumbrados a oírme decir: Dios está en la risa.

¿Por qué afirmo esto? Por el mismo hecho que no hay nada en el mundo que puede resumir el sentimiento absoluto de un corazón radiante, feliz y en paz que una buena carcajada en algún momento de crisis.

Suelo creer que son las ironías de la vida que dan más risa, o como dice mi mejor amiga: ¨Los nunca siempre llegan¨.

Cuando más afirmamos que nunca haremos algo o nos pudiera pasar cierta circunstancia de la vida...más rápido se nos presenta, como un viejo amigo tocando nuestra puerta después de haberlo llamado.

Las teorías sobre Dios son extensas, incalculables y a veces desconcertantes, pero la que manejo en este blog es la más básica. Dios está en la risa..simplemente porque el ser humano expresa una liberación al sonreír en la cara de algún desafío.

Es mucho más factible reirse de nuestros problemas que llorar por ellos, ya que suele suceder que esos mismos problemas terminan actuando como soluciones en nuestras vidas.

Otra ocasión para reirnos de la vida ocurre cuando menos tenemos suficiente fe en algún imposible, y luego se nos compruebe que nunca era algo imposible...sino que nunca antes visto.

Como le digo a mis seres más queridos: Dios se está riendo ahorita.
No es una risa histérica ni malhumorada...!tampoco siniestre! Sino una risa de un padre que ve caer a su hijo y le extiende la mano para ayudarle a levantarse.

En cierta medida, descubrimos nuestra impotencia como seres humanos al cometer errores, descubrimos la humildad y la mortalidad al no ¨saberlo todo¨. Incluso los personajes más famosos de la historia lograban reconocer sus propias imperfecciones y se entregaban a la voluntad de Dios.

Por esta razón, me gusta saber que en cada error, cada prepotencia que cometo con frecuencia, sé que en alguna parte del universo existe una voz divina riéndose melódicamente y extendiendo una mano celestial para acogerme cuando descubro que ¨los nunca siempre llegan¨ y no lo sabía todo.